domingo, 26 de octubre de 2014

Lectureka Ink: ¡Mi relato!


¡Hola! :)
Hoy vengo con una propuesta muy interesante: Lectureka Ink. "¿Qué es?", quizá os preguntaréis. Pues bien, es una sección de relatos compartidos organizada por el genial blog Libros Lectureka. Para apuntarse sólo hace falta seguir las instrucciones que encontraréis en este enlace


¿Qué dices? ¿Que no escribes demasiado bien? 
¡No importa! Mírame a mí y te sentirás mejor. Lo único que necesitas para apuntarte es un blog, imaginación, y muchas ganas de participar. Nadie pide que seas James Joyce, no te preocupes. Te aseguro que es muy divertido seguir la historia de otra persona y saber que luego seguirán la tuya. Cada uno aporta un poco de su imaginación, y estoy segura de que el resultado final será estupendo. Tengo muchas ganas de poder escribir otro capítulo más adelante. ¿Habrá cambiado mucho la historia para entonces? ¡Quién sabe!

Pues bien, como iba diciendo, me apunté a esta iniciativa hace ya un mes para seguir el relato de fantasía (lo sé, qué insospechado). Y aquí estoy. Espero que mi aportación no sea demasiado rara, porque realmente acabo de liar la historia, pero qué más da, ¿no? Jejeje. Mi estilo deja mucho que desear, lo sé. Éste no es ni de lejos mi mejor relato, pero he hecho lo que he podido, y entre deberes y otras cosas, éste es el resultado.

¡Os animo a apuntaros y a leer los cuentos que hay hasta ahora! Están muy muy bien (quizás el mío no, pero podéis mentirme, ya sabéis, para hacerme sentir completa y eso).
Os lo dejo (*pero mejor no leerlo si no conocéis los anteriores, porque no os enteraréis de nada*):


Capítulo 4

"El escuálido sirviente cruzó la pesada puerta de hierro, temblando y con la mirada clavada en el suelo. Cruzó la fría sala y se postró delante del trono que la presidía.  Un aura poderosa y maligna emanaba del hombre que estaba sentado en él, y ensombrecía toda la sala.

- ¿La has traído?- el hombre tenía una voz fría, metálica, autoritaria, pero teñida por un velo de inquietud que no podía ocultar.

- S-sí, señor, es…está en, emmm, las mazmor-r-ras, s-señor.

- Bien… bien. Puedes retirarte.

El sirviente huyó apresuradamente y el sonido de la puerta al cerrarse retumbó durante unos instantes.

El hombre estaba aliviado. Hacía siglos que las cosas no le iban tan bien. Todo había empezado mal. Muy mal. Aquel estúpido elfo había dejado caer el Báculo Magno al vacío, y a pesar de sus esfuerzos en el último milenio, no había podido encontrarlo.
Ni él, ni nadie.

Habría ido él mismo a buscarlo entonces, pero Sidhe había supuesto un gran problema. El hada era demasiado lista, y había pedido a Nöhr que, a cambio de su propia libertad e inmortalidad, lanzara un hechizo de protección al Báculo contra él. No es que no hubiera podido romperlo, pero Nöhr era muy poderosa y eso lo habría dejado demasiado débil. Así que había tenido que confiar en un elfo, un pobre elfo que no sabía lo que hacía. Un elfo que había resultado increíblemente inútil.

Ninguno de sus esfuerzos posteriores había tenido éxito, y el Báculo seguía tan perdido como entonces. Y cada vez se sentía más débil. El tiempo, lenta pero inexorablemente, le estaba pasando factura. Necesitaba el Báculo, y con urgencia. Pero había sido paciente, y viendo sus fallos a lo largo de los siglos, había esperado a que Cerise, la última guardiana del Bosque del Este, hiciera algo que él no podía: encontrarlo. La muchacha había tardado más tiempo del que le habría gustado, pero lo había conseguido. Él lo sabía. Nadie podía ocultarle nada.

Se levantó con una gracia insospechada para su edad, y anduvo ligeramente hacia las mazmorras. Los pocos criados que se cruzaban en su camino bajaban la cabeza, se arrodillaban al suelo o se iban a esconder a una habitación cercana. Podía estar debilitándose, pero no era débil, nunca lo había sido. Y nunca lo sería.

La mazamorra estaba oscura, y la sala olía a podredumbre. Se paró enfrente de la celda de la guardiana. Una vela iluminaba la pared enladrillada, sucia y llena de moho. La  minúscula celda estaba vacía, excepto por la muchacha engrilletada a la pared del fondo y un plato de comida algo rancia que descansaba a su lado.

La chica todavía estaba dormida: los ojos cerrados, el pelo rojo enmarañado, la cara laxa y los labios rosados fruncidos. Un hilo de sangre le caía desde la frente hasta la barbilla, sus ropas estaban rotas y hollín le tacaba la mejilla izquierda. Era una imagen pura al lado de la oscuridad de la sala. Qué engañosa era. Él lo sabía: su blancura y debilidad escondían una mente afilada y un férreo temperamento.

-Despierta, muchacha- la orden fue clara, pero la chica no despertó.

El hombre frunció el ceño, y envió un torrente de magia mientras repetía:

-¡Despierta!

La chica abrió los ojos lentamente. Parpadeó sorprendida, y su mirada vagó por la sala, algo dormida, preguntándose dónde estaba, hasta que se posó en el hombre al otro lado de las rejas.

- Tú…- su mirada, conocedora, era una mezcla de terror y odio.

- Mi querida Cerise, me alegra conocerte al fin. Veo que ya sabes sobre mí, así que ahorrémonos las presentaciones. Estoy seguro de que sabes por qué estás aquí, ¿no?

- Eres un monstruo, tú…

- Cállate- la cortó-, aquí hablo yo. Y quiero que me digas dónde está el Báculo. Ahora.

- Estás loco si piensas que voy a decirte algo- sus labios temblaban, pero su mirada era severa.

- Tú estás loca si piensas que no me lo dirás- una mueca parecida a una sonrisa cruzó por los labios del hombre, una sonrisa llena de dientes y maldad-. Te dejaré pensártelo, pero volveré pronto, no te preocupes.

El hombre se giró y salió de las mazmorras. Había cumplido su objetivo: inculcar el miedo en su prisionera. Pobrecita, si creía que no le diría lo que quería. Porque nadie le podía ocultar nada, a él. Nadie.

Y el Báculo sería suyo muy, muy pronto…"


Y hasta aquí mi obra maestra. ¡Hasta otra, biblioviajeros!

10 comentarios:

  1. ¡Tú lo has dicho! ¡Es una obra maestra! ¡Me encanta! En seguida lo añadiré a la historia.
    ¡Un abrazo y saludos desde Lectureka!

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    1. Bueno, gracias, aunque no diría tanto, xD
      Saludos Pablo. Gracias a ti por la oportunidad.

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  2. Y, por cierto, si lo deseas, puede participar en más ocasiones en el relato (hasta cinco veces no consecutivas), o en otros relatos del proyecto. ¡En serio, me encanta tu capítulo! Ahora empieza lo bueno...

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    1. ¡Sí que lo deseo! Aunque esperaré un poco a que la historia cambie para volver a liarla un poco jajaja ;)
      Me alegro que te guste tanto, no sé :$, jajajaja, que me ruborizo... ;)
      Estaré atenta a tu aportación, que, si no me equivoco, es la próxima.
      ¡Saludos!

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  3. Hoola!
    Me ha encantado el capítulo!! Una iniciativa genial, me lo pensaré..
    Besoos<3

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    1. Muchas gracias Claudia, te animo a que participes, que tanto la iniciativa como el blog y su autor son muy "guaiis".
      Besitos.

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  4. Respuestas
    1. Gracias guapa, me alegro que te guste. Se ha hecho lo que se ha podido ;)
      ¡Saludos!

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  5. Me ha gustado el capíulo :)
    No conocía, la iniciativa, en cuanto pueda me paso.

    Un beso ^^

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    1. ¡Gracias! Las que escribimos normalillo tenemos que esforzarnos y salen cosas así. No está mal pero ya está xD
      A ver si te animas, que está muy bien. Y el blog que la organiza es muy chulo. Su autor es un chico muy simpático. :)
      Un beso <3

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