Este libro tuve que leerlo para la escuela, y es uno de los ejemplos de porqué, a veces, las lecturas obligadas son una absoluta pérdida de tiempo. Juan Marsé es un grandísimo escritor, pero este libro no me gustó nada.
Rabos de lagartija es una historia de una familia de la posguerra española que vive en un barrio pobre de Barcelona. Como es usual en los libros de Marsé, es más un retrato de la Barcelona de la época. La familia está formada por una madre embarazada, su hijo David y el padre que se fugó años atrás. La historia está contada en primera persona por el nonato.
En mi opinión, éste es uno de los peores libros que he leído últimamente. Sin duda en este libro Marsé demuestra su capacidad de escribir, dotando del habla a animales y a nonatos, pero parece más una práctica que no un libro. El ritmo es muy lento porque casi no hay trama, sino que Marsé crea situaciones para los personajes de la novela y se las hace vivir.
Aun así, también tiene sus partes buenas. Los personajes tienen un carácter muy bien marcado y por eso son muy entrañables, pues la manera en que se relacionan es muy interesante. Además, es un buen ejemplo para aprender más sobre la Barcelona de la posguerra y la vida de una familia pobre de esos tiempos.
Como todo libro, tiene sus buenos y malos puntos, aunque yo no lo recomiendo excepto para un uso didáctico sobre historia. Me pareció un libro extremadamente aburrido y pesado. A lo mejor también me pareció eso porque me habían obligado a leerlo.
Bueno, ¡hasta otra, biblioviajeros!
